La raíz de todo bien reposa en la tierra de la gratitud”.

 Dalai Lama

Hace unos días leí, compartí, recomendé y respondí la siguiente entrada en nuestra red profesional de contactos: “Me encuentro en LinkedIn con muchos artículos sobre cómo ser más feliz, más productivo, cómo ser un líder, frases motivacionales, los 10 pasos al éxito, los 15, los 20 y ahí voy con el checklist poniendo palomitas y taches en lo que si hago y lo que no hago. Y ya que termino de regañarme porque aún no consigo disciplinarme para dormir temprano y despertar una hora antes para aprovechar mejor el día, me doy cuenta de que ninguno de los súper artículos incluye el agradecimiento ni la humildad.

Realmente sin agradecimiento y sin humildad no se llega a ningún lado en la vida. Y si, en mis cortos 27 años, en mi vida si ha hecho una diferencia aprender a dar gracias por absolutamente todas las experiencias y tener la humildad de aceptar y trabajar en mis áreas de oportunidad. Me encantaría que en todos los artículos, cursos y talleres sobre liderazgo, el agradecimiento sea la base para todo lo demás”. Firmaba Rosa Beltrán cuyo perfil reza: Headhunter, Executive Search & Talent Assessment, Delta Top Talent. Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, ¡que no es poco!

Gratitud, la novena fortaleza de la vida plena

“Tal vez la gratitud no sea la virtud más importante, pero sí es la madre de todas las demás”.

Marco Tulio Cicerón

Le respondí, como he indicado más arriba, en la propia red: “Tienes mucha razón Rosa. En la Programación Neuro-Caligráfico que ideé en 2010 para entrenar la Inteligencia Emocional, y que probé científicamente en el experimento que dio lugar a mi tesis doctoral, la gratitud ocupa el noveno y culminante lugar del entrenamiento: autoconcepto, optimismo, perseverancia, gestión emocional, extroversión, empatía, iniciativa (proactividad), paciencia y ¡Gratitud!”.

En mi comentario, lo reconozco, había cierta reprimenda por lo que me pareció en caliente una injusta generalización. Y, sin embargo, transcurridos unos diez días me he dado cuenta de que, en los casi 40 post semanales que llevo publicados en LinkedIn desde que me inicié en esta red, no he dedicado ningún artículo específico, que es estrictamente a lo que se refería Rosa Beltrán, a hablar del agradecimiento como fortaleza de carácter de la vida plena y del liderazgo. En este post entono, pues, el mea culpa y enmiendo la omisión.

“Hoy en día triunfar en solitario es cada vez más difícil -afirmo en mi último manuscrito pendiente de publicación-. Los presentadores de televisión, por ejemplo, suelen decir que la popularidad de los programas de éxito se la llevan ellos, pero que, si no fuera por el enorme y extraordinario equipo que hay detrás de las cámaras, les sería muy difícil brillar”.

Lo suscribo al cien por cien: tengo la suerte del gran equipo que con el tiempo se ha ido conformando en el Instituto de Programación Neuro-Caligráfica. Sin todos y cada uno de los componentes que lo integran mi labor investigadora, divulgativa y formativa, resultaría imposible. Por no hablar de las dos últimas realizaciones, el Método KIMMEL, co-creado con la excelente Marta Melgar Trullàs, del que hablé en el post www.linkedin.com/pulse/cómo-educar-la-inteligencia-emocional-en-escuela-i-dr-quim-valls/, y del Máster que junto a ésta, y a la también excelente profesora Yolanda Jiménez Romero, de Neuroeducación Emocional en las Escuela, estamos configurando.

Si en las relaciones tanto profesionales como personales no se dan periódicas muestras de agradecimiento, es difícil que funcionen. Sin duda los equipos no lo hacen. Además, hay que ser agradecido, aunque sólo sea por mero egoísmo…

El Dr. Robert Emmons, en su libro Gracias: de cómo la gratitud puede hacerte feliz (Ediciones B, 2008), afirma que “aquellos que viven el aura de un agradecimiento omnipresente, recogen las recompensas de una vida de gratitud, mientras que los que no sienten gratitud por las cosas buenas de la vida se privan de las mejores experiencias”.

No debemos olvidar, en este sentido, que gratitud proviene del vocablo latín “gratus” que significa agradable.

¿Cómo educamos la gratitud en el Caoching Neuro-Cligráfico?

“Ser agradecido es el único método fiable para llegar a ser rico”

Ben Stein (Economista y Actor)

En mis seminarios de Inteligencia Emocional y Coaching con Programación Neuro-Caligráfico, que imparto junto al psicólogo Joan Argelich y los coaches Fèlix y Andreu Ortiz, en una de las dinámicas más íntimas, les sugiero a mis alumnos que escriban a una persona de referencia en sus vidas (preferiblemente a alguien que hace tiempo que no frecuentan), una emotiva carta de agradecimiento. Mientras la redactan en un folio blanco sobre el soporte de la “plantilla generadora de emociones positivas”, que previamente les he entregado (el lector de este post la puede solicitar gratuitamente mandándome un e-mail a Joaquim.valls@gmail.com), suelo poner, para amenizar, el vídeo clip Gracias a la vida de Mercedes Sosa.

Una vez terminada la carta, les aconsejo que, si tienen la posibilidad, envíen el escrito a la persona homenajeada. Los psicólogos afirman que cada vez que alguien practica este ejercicio, se garantiza treinta días de felicidad

A los alumnos/clientes de Coaching Neuro-Caligráfico, en el noveno período de entrenamiento de su carácter para alcanzar una vida plena y una personalidad líder, les sugiero el rediseño de las letras “l” y “h”, que deben dibujarse con lazos generosos, durante las cuatro semanas dedicadas a esta virtud. Lo hacen en el Cuaderno Neuro-Caligráfico de la Gratitud, donde preferiblemente por las mañanas, escriben las cinco autoinstrucciones del mes motivadoras del agradecimiento, y cuya grabación en el móvil escuchan repetidamente al acostarse.

Por último, durante ese período, el sábado o el domingo, escriben una redacción semanal que se titula: “Te doy las gracias”, en la que le agradecen a alguien a quien hace tiempo que no ven, aquello tan significativo que hizo en sus vidas. El alumno realiza sus tres primeros escritos en un folio fijado encima de nuestra pauta, mientras que el cuarto, que entrega al Coach Neuro-Caligráfico en la próxima sesión, lo escribirá en un folio en blanco sin plantilla alguna.